Vendimia Solidaria

Entregamos la primer vivienda hecha con materiales reciclados en Junín

Lourdes Vera y sus hijos, Rodrigo y Guadalupe, ya habitan su vivienda, entregada ayer por el programa de la Fundación Grupo América y la Comuna que conduce Mario Abed.

El sábado 25 de febrero entregamos junto al municipio de Junín una vivienda a una familia de El Martillo, compuesta por la madre de 35 años y sus hijos de 17 y 7 años.

La menor de la familia padece discapacidad motora severa desde que nació y por ese necesita de una vivienda adaptada a sus necesidades.

La construcción tiene varias particularidades, entre ellas que fue construida con ladrillos de plástico recuperado y que es parte de un barrio de una cooperativa integrada por familias rurales de bajos recursos.

Transitando los vastos caminos productivos del departamento se llega a El Martillo, paraje al sudoeste de Medrano. Viñas y más viñas. Y entre ellas, brotando un barrio de  50 familias que se unieron para hacer un corte de ruta hace un par de años, reclamando por sus necesidades, y que terminaron formando una cooperativa de viviendas: El Vivero se llaman ahora.

En acuerdo con la Comuna, lograron comprar dos hectáreas y media. Así, primero tuvieron la tierra. Después se unieron al programa municipal de vivienda social y lograron que se comenzara a construir las casas, mientras ellos inventaban estrategias para financiar la urbanización. 

La primera de estas casas es la que entregamos junto al Municipio de Junín a Lourdes y sus hijos. Siempre vivieron allí, entre viñedos. Y ahora podrán disfrutar de su casa propia.

La propiedad tiene 56 metros cuadrados cubiertos. Posees una cocina comedor, dos dormitorios, baño completo, calefón solar, luz eléctrica y agua potable.

El presidente de Fundación Grupo América, Daniel Vila, acompañó al Intendente en la entrega de la vivienda y sostuvo: “queremos acompañar al Estado. Ayudar a resolver los problemas. Todo es perseverar, y ésta la capacidad que caracteriza a los mendocinos, que logramos transformar un desierto en oasis”.

Luego destacó la gestión del intendente Abed, que "con perseverancia, ingenio y creatividad es un ejemplo de cómo debemos ser los mendocinos”. 

Con botellas de plástico

La casa fue construida con ladrillos fabricados con botellas de plástico, que primero fueron molidas y que luego formaron parte de una argamasa compuesta por 70% de plástico y el 30% restante de arena, cemento y agua.

Daniel Azcurra, diseñador industrial, fue el motor de este tipo de construcción. "Esto es parte del programa Junín Punto Limpio, que comenzó en 2012 y que como primera etapa se dedicó, a recuperar el plástico y transformarlo en mobiliario y juegos.

En 2015 Azcurra promovió la idea de construir ladrillos con ese plástico. "Comenzamos a averiguar y, a través del Conicet, logramos que nos transfirieran la tecnología y creamos un ladrillo adecuado a la zona, adaptado a la geografía, el clima y la sismología de la región", agregó.

Cada ladrillo, de medidas convencionales, insume un promedio de 28 botellas molidas y es totalmente térmico, aislante, no absorbe humedad ni salitre, es acústico e ignífugo.

Para Mercedes Ávila, de 87 años, abuelo de los chicos “esto es un sueño hecho realidad", sostuvo con lágrimas en los ojos.