Vendimia Solidaria

Donamos una casa al Centro Chiara Luce

En estos doce años de trabajo, donamos una casa, donde funciona el Centro Chiara Luce para mujeres víctimas de violencia de género. 

Oportunidad. Eso es lo que brinda Vendimia Solidaria, de Fundación Grupo América. Oportunidad de aprender, prevenir, estudiar, hacer y colaborar.

Colaborar con distintas instituciones permite  dar más oportunidades a los que más lo necesitan. En ese contexto el Dr. Daniel Vila, a través del programa Vendimia Solidaria, donó la casa donde funciona el Centro Chiara Luce, de Fundación Accionar, para mujeres víctimas de violencia de género.

En este Centro, las mujeres aprenden a conocerse, a valorarse y a vivir.  Por esto es que la presidenta de Accionar, Vilma Jilek, dijo: “agradecemos a Vendimia Solidaria y a Daniel, que hace tiempo entendieron la problemática y donaron una casa para ayudar a las mujeres que sufren violencia”

Este espacio donado por Vendimia Solidaria, funciona en Maipú, y trabaja con mujeres víctimas de violencia. Además dan apoyo escolar a los niños de la zona, tratando de llegar a las familias para reforzar y mejorar los vínculos dentro de la misma.

Cuando llega un caso al Centro, una psicóloga realiza las entrevistas, hasta poder establecer el  nivel de violencia en el que vive la mujer. De ser necesario se hace la derivación penal.

Distinguen distintos tipos de violencia, algunos donde sólo es violencia pisicológica y se puede trabajar el vínculo. Y otros, donde además existen los golpes, y es tal la crueldad que ya no hay vuelta atrás en la relación.

Para su directora, “estos hombres no dejan nunca de ser violentos. Hay una satisfacción intensa en él de ver el sufrimiento de la otra persona, de someterla, de rebajarla, de pegarle, de hacerla sentir un objeto. Hay una distorsión muy fuerte en su personalidad”.

En relación a las víctimas, siempre hay algunos denominadores en común, explicó Jilek: haber sufrido abusos cuando eran niñas o adolescentes; no haber tenido una relación rica, positiva  con su mamá. Se trata de mujeres que no fueron potenciadas, ponderadas como mujeres; otro de los síntomas y muy arraigado es un miedo profundo a todo.

En Chiara Luce lo primero que hacen es correrla de su lugar o imagen de víctima. Hacerle ver que tiene una cantidad enorme de valores, de reconocer su potencial. Para que nunca más miren hacia atrás.

Para esto necesitan ganas, tiempo, dedicación y un lugar donde puedan ser contenidas. Ahí radica la importancia del gesto solidario de Fundación Grupo América.

Oportunidad. Eso es lo que brinda Vendimia Solidaria, de Fundación Grupo América. Oportunidad de aprender, prevenir, estudiar, hacer y colaborar.

Colaborar con distintas instituciones permite  dar más oportunidades a los que más lo necesitan. En ese contexto el Dr. Daniel Vila, a través del programa Vendimia Solidaria, donó la casa donde funciona el Centro Chiara Luce, de Fundación Accionar, para mujeres víctimas de violencia de género.

En este Centro, las mujeres aprenden a conocerse, a valorarse y a vivir.  Por esto es que la presidenta de Accionar, Vilma Jilek, dijo: “agradecemos a Vendimia Solidaria y a Daniel, que hace tiempo entendieron la problemática y donaron una casa para ayudar a las mujeres que sufren violencia”

Este espacio donado por Vendimia Solidaria, funciona en Maipú, y trabaja con mujeres víctimas de violencia. Además dan apoyo escolar a los niños de la zona, tratando de llegar a las familias para reforzar y mejorar los vínculos dentro de la misma.

Cuando llega un caso al Centro, una psicóloga realiza las entrevistas, hasta poder establecer el  nivel de violencia en el que vive la mujer. De ser necesario se hace la derivación penal.

Distinguen distintos tipos de violencia, algunos donde sólo es violencia pisicológica y se puede trabajar el vínculo. Y otros, donde además existen los golpes, y es tal la crueldad que ya no hay vuelta atrás en la relación.

Para su directora, “estos hombres no dejan nunca de ser violentos. Hay una satisfacción intensa en él de ver el sufrimiento de la otra persona, de someterla, de rebajarla, de pegarle, de hacerla sentir un objeto. Hay una distorsión muy fuerte en su personalidad”.

En relación a las víctimas, siempre hay algunos denominadores en común, explicó Jilek: haber sufrido abusos cuando eran niñas o adolescentes; no haber tenido una relación rica, positiva  con su mamá. Se trata de mujeres que no fueron potenciadas, ponderadas como mujeres; otro de los síntomas y muy arraigado es un miedo profundo a todo.

En Chiara Luce lo primero que hacen es correrla de su lugar o imagen de víctima. Hacerle ver que tiene una cantidad enorme de valores, de reconocer su potencial. Para que nunca más miren hacia atrás.

Para esto necesitan ganas, tiempo, dedicación y un lugar donde puedan ser contenidas. Ahí radica la importancia del gesto solidario de Fundación Grupo América.

Oportunidad. Eso es lo que brinda Vendimia Solidaria, de Fundación Grupo América. Oportunidad de aprender, prevenir, estudiar, hacer y colaborar.

Colaborar con distintas instituciones permite  dar más oportunidades a los que más lo necesitan. En ese contexto el Dr. Daniel Vila, a través del programa Vendimia Solidaria, donó la casa donde funciona el Centro Chiara Luce, de Fundación Accionar, para mujeres víctimas de violencia de género.

En este Centro, las mujeres aprenden a conocerse, a valorarse y a vivir.  Por esto es que la presidenta de Accionar, Vilma Jilek, dijo: “agradecemos a Vendimia Solidaria y a Daniel, que hace tiempo entendieron la problemática y donaron una casa para ayudar a las mujeres que sufren violencia”

Este espacio donado por Vendimia Solidaria, funciona en Maipú, y trabaja con mujeres víctimas de violencia. Además dan apoyo escolar a los niños de la zona, tratando de llegar a las familias para reforzar y mejorar los vínculos dentro de la misma.

Cuando llega un caso al Centro, una psicóloga realiza las entrevistas, hasta poder establecer el  nivel de violencia en el que vive la mujer. De ser necesario se hace la derivación penal.

Distinguen distintos tipos de violencia, algunos donde sólo es violencia pisicológica y se puede trabajar el vínculo. Y otros, donde además existen los golpes, y es tal la crueldad que ya no hay vuelta atrás en la relación.

Para su directora, “estos hombres no dejan nunca de ser violentos. Hay una satisfacción intensa en él de ver el sufrimiento de la otra persona, de someterla, de rebajarla, de pegarle, de hacerla sentir un objeto. Hay una distorsión muy fuerte en su personalidad”.

En relación a las víctimas, siempre hay algunos denominadores en común, explicó Jilek: haber sufrido abusos cuando eran niñas o adolescentes; no haber tenido una relación rica, positiva  con su mamá. Se trata de mujeres que no fueron potenciadas, ponderadas como mujeres; otro de los síntomas y muy arraigado es un miedo profundo a todo.

En Chiara Luce lo primero que hacen es correrla de su lugar o imagen de víctima. Hacerle ver que tiene una cantidad enorme de valores, de reconocer su potencial. Para que nunca más miren hacia atrás.

Para esto necesitan ganas, tiempo, dedicación y un lugar donde puedan ser contenidas. Ahí radica la importancia del gesto solidario de Fundación Grupo América.